viernes, 18 de noviembre de 2011

Soluciones a la actual crisis o soluciones al actual sistema




Cuando se escucha, hemos de buscar soluciones para salir de la crisis. Surge una pregunta, que se pretende decir con esta frase. 



Buscar soluciones quiere decir que hay que seguir manteniendo el actual sistema de regulación de los mercados, las economías y las estructuras socio-políticas en las que se sustentan, por lo tanto se intenta decir que nos valen el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional, la especulación de las bolsas con sus brokers (corredores y agentes), y en el mejor de los casos se lleven a cabo cambios en algunas leyes para que el poder del mercado sea un poco mas equilibrado con respecto al poder político. Poder político fuera del control del pueblo, al margen del mismo y al servicio del propio sistema.



En el siglo XVII (1580 a 1715) tuvimos en Europa la crisis que motivo la transición del feudalismo al capitalismo, esta crisis significo el cambio del eje de influencias políticas, económicas, culturales existentes hasta el momento eso implico el auge de plazas como Londres y Ámsterdam en perjuicio de Sevilla (la Europa Noroccidental frente a la de Sur), los países que salieron reforzados de ella (fundamentalmente Inglaterra) se encaminaron con este proceso hacia la Revolución burguesa y con posterioridad en el siglo XVIII significaría el transito a la Revolución industrial; mientras que los países que salieron en peores condiciones de ella (fundamentalmente España o lo que podríamos llamar la Monarquía Católica de los Habsburgo) perdió la posición de centralidad que hasta entonces habían tenido en la Civilización Occidental. 



Entre 1845 y 1849 se produce una crisis agraria, especialmente grave en Irlanda (Gran Hambruna irlandesa). Este suceso coincidió con la carestía general en Francia de 1847 que, al igual que en otros países de Europa, originó graves conflictos internos y una fuerte oleada migratoria. En 1847 también estalló una crisis del comercio y la industria en Inglaterra, con la quiebra de los grandes comerciantes de productos coloniales. La crisis afectó también a los bancos agrarios ingleses y en los distritos industriales se produjeron cierres de fábricas. Se podría decir que fue el comienzo de las crisis cíclicas del capitalismo. 



En la Francia de 1847 (París) la crisis industrial estuvo acompañada además por una consecuencia particular: los fabricantes y comerciantes al por mayor que, en las circunstancias que entonces se estaban dando, no podían exportar sus productos, abrieron grandes establecimientos cuya competencia arruinó a los pequeños comerciantes. (este problema, actualmente, no se si nos suena).


La primavera de los pueblos o el año de las revoluciones de 1848; Francia (revolución de febrero),Alemania (Märzrevolution, revolución de marzo), Dinamarca, Reino Lombardo-Véneto, Parma, Módena y Toscana (zona de los Habsburgo), Estados Pontificios y del Reino de las Dos Sicilias (Nápoles y Sicilia), sublevación en Polonia (powstanie wielkopolskie 1846 roku),en Rumania (Revolución Valaca 1848), etc... 

Se vivió el levantamiento del pueblo nuevamente, al igual que había sucedido en 1820, a la crisis agro-alimentaria se sumo el surgimiento de un movimiento organizado fruto de la proletarizacion de las clases mas bajas en las zonas desarrolladas industrialmente. La novedad de esta revolución fue que durante un breve periodo del año 1848 pareció posible la puesta en práctica de un programa político diseñado a partir de la toma de conciencia de los intereses propios de la clase obrera. La reconducción conservadora del proceso revolucionario y la fase expansiva en que el capitalismo entró en las dos décadas siguientes hicieron que este tipo de planteamientos no pudieran volver a tener posibilidades reales de ejecutarse hasta la Comuna de París de 1871.


No fue  por tanto en 1907 cuando al caer la bolsa de Nueva York  cerca de 50% de su pico con respecto al año anterior y el pánico fruto de un momento de recesión se propagó por todo el país cuando muchos bancos nacionales y locales y negocios entraron en bancarrota. Las causas fundamentales del pánico incluyeron una retracción de la liquidez en el mercado por parte de varios bancos de Nueva York (nos suena el bucle de la historia). Ni la gran depresión de 1929 fueron el comienzo de las crisis cíclicas del capital, hemos visto que surgieron antes. 


La "búsqueda de soluciones" de las que nos hablan ahora algunos, no varían de las de 1848, el intento se basa en lo mismo volver a reconducir esta etapa hacia una nueva fase expansiva del capitalismo, eso es lo que hay tras sus palabras. 


Vivimos en un planeta con 1.400 millones de personas en pobreza extrema. 1.000 millones de personas pasan hambre a diario de las cuales 24.000 mueren de hambre al día, 35.000.000 al año. 4.000 niñ@s mueren por falta de agua al día, el 1 por ciento de la población mundial controla el 50 por ciento de la riqueza y el 20 por ciento consume el 80 por ciento de los recursos del planeta. 



No se puede vivir en un planeta en estas condiciones, por tiempo indefinido, no se puede permitir una nueva expansión del capitalismo, no se pueden permitir soluciones que no pasen por un cambio de sistema. El sistema del capital tiene sus pilares y vigas en tal deterioro que puede que ni apuntalando aun mas su estructura se evite que acabe derrumbándose, no debemos de hablar de soluciones dentro del mismo, aquellas personas o entidades que realmente quieran la preservación medioambiental y humana del planeta no pueden apoyar la búsqueda de soluciones que solamente serán nuevos apuntalamientos absurdos. 



La solución pasa por el cambio de sistema, la solución esta en la suma de sinergias a todos los niveles, las alternativas están en buscar puntos de encuentro en quienes queremos un nuevo mundo. Hemos logrado movilizar a gran parte del planeta, es hora de las alternativas, de convertir la movilización en transformación, ese es nuestro reto de cara al próximo año. No basta la movilización, es hora de la transformación ya sea a través de la confrontación pacifica, la desobediencia civil o las dinámicas que en cada lugar se consideren pertinentes. 



El sistema del capital por fin puede acabarse, y es nuestra obligación, el construir el cambio y la alternativa al mismo.


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