jueves, 24 de noviembre de 2011
No Economy on a Dead Planet
Últimamente en Europa, al menos, las alianzas, los apoyos, las propuestas y los acuerdos, varían en días y a veces si uno no sigue el "hilo de la política" lo que ayer era excelente para algunos países hoy puede pasar a ser inaceptable.
Francia estaba intentado "salvarse" haciendo piña con Alemania, ambos pretendían ser el "motor" de Europa e imponer las lineas de actuación en la zona euro, el eje franco-alemán se asentaba en intereses comunes con respecto a los problemas de las economías próximas; Italia, Reino Unido, España y las de países periféricos; Grecia, Irlanda, Portugal...Ambos imponían cambios en las políticas internas y el resto de países simplemente se sumaban a las decisiones ya tomadas.
Pero Francia esta en lenta agonía, ve que la Triple A de la calificación máxima crediticia, generosa, que los mercados le otorgaba esta mas que en entre dicho. Ni la llegada de Domenique Strauss-Kahn al FMI esta pudiendo frenar la realidad económica de la que se presupone "segunda economía de Europa", a costa del Reino Unido, pues es sabido donde ha llevado la arbitrariedad en las financias y en los mercados.
Francia ahora es favorable a una intervención del BCE en el mercado de la deuda y la portavoz del gobierno y ministra de hacienda Valérie Pécresse indicaba "que el BCE, en el marco de su independencia, debe dar todo su apoyo a los Estados para defender la solidez de la zona euro".
Cuando el rendimiento Alemán crece las primas de riesgo de Italia y España por ejemplo caen y cuando Alemania fracasa en las subastas de deuda por falta de demanda (desviada a EEUU) las primas de riesgo del resto de la zona euro se benefician, así son las cosas.
Alemania por lo tanto no puede en estos momentos ser el garante de las deudas de la zona euro y ser el motor en solitario de la "solvencia" del Banco Central Europeo.
Mientras España intenta quizás a través de Rato la negociación con el FMI de créditos por valor de 46.000 millones de euros en dos años. Lo que se convierte en un "rescate" bajo cuerdas al que se le definirá como apoyo a la "liquidez ante los mercados" posiblemente si la maniobra sale adelante.
Vista la situación de Italia o Grecia mejor no hablar de estos países en estos momentos donde la crisis ha llevado a incluso tener que posibilitar gobiernos tecnócratas al margen de la voluntad popular impuestos desde los mercados mientras Francia se ve en una situación grave y con Sarkozy dispuesto a ceder soberanía a cambio de que Alemania colabore en el resguardo de su triple A necesaria para poder afrontar la próxima campaña electoral con unas mínimas posibilidades de reelección.
Sin embargo Alemania no debería perder de vista lo sucedido ayer mismo con respecto a su Tesoro que solamente logró colocar el 61% de su objetivo en una subasta de bonos a 10 años mientras EE UU colocaba bonos a siete años al tipo más bajo de su historia, con una demanda que triplicó la oferta. Merkel tiene razón cuando dice que el problema de la crisis es político y su planteamiento es lógico pues Alemania sabe que si los eurobonos fracasaran, si el posible rescate bajo cuerda del FMI con respecto a España fracasa, si Francia pierde finalmente la triple A, no podría el BCE ni el Consejo de Europa servirse nuevamente de Alemania para el rescate europeo pues esto implicaría el camino inexorable de este país hacia la crisis a costa de EEUU y esto la señora Merkel evidentemente lo sabe.
Merkel ha dicho "«La idea que queda flotando es que a través de la colectivización de la deuda se pueden superar los problemas estructurales de la unión monetaria y eso es precisamente lo que no puede funcionar».
No debemos, ni podemos olvidar que el BCE se nutre con fondos de los contribuyentes europeos.
Alemania no está sola en esta batalla, ya que los gobiernos de Austria y Finlandia se sumaron al rechazo a los eurobonos. «Lo que ha propuesto Barroso no lo podemos apoyar, porque aumentaría los intereses en un tercio», dijo la ministra austriaca de Finanzas. «Están totalmente descartados», sentenció su homóloga finesa.
El primer ministro de Italia nombrado por los mercados Mario Monti participara hoy tambien en Estrasburgo del almuerzo con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, para explicarles su programa de reformas para recuperar la situación económica de Italia.
Monti prometerá a sus socios mayor compromiso y velocidad a la hora de aplicar las medidas exigidas por Bruselas para equilibrar las cuentas italianas, pero una cosa son las promesas y otra la realidad economica, politica y social del pais.
Europa no tiene un problema economico, tiene un problema politico.
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