Reunión en el día de hoy (30-11-11) con el Presidente en funciones de los representantes de la CEOE, UGT y CCOO.
El que sera presidente ya lo dejo claro en su biografía En Confianza (Edt. Planeta): "Las reformas principales deberán darse en el área del mercado de trabajo, ya que la regulación existente hace que tengamos un mercado muy rígido. Una negociación colectiva y una legislación laboral excesivamente rígidas han impedido que las empresas pudieran ajustarse a la caída de la actividad económica reduciendo las horas trabajadas o adecuando los salarios".
En múltiples ocasiones ha indicado que le pareció insuficiente la reforma laboral que hizo el PSOE y apuesta por una reforma “dura” que pretende un cambio radical de la negociación colectiva con el objetivo —poco disimulado incluso en el ambiguo programa electoral del PP— de facilitar que los empresarios puedan hacer negociaciones a la baja de los salarios de los trabajadores.
Mientras la CEOE quiere para la reforma laboral cambios en las modalidades de contratación, la flexibilidad interna y las indemnizaciones por despido.
Con respecto a estas iniciativas de sobra conocidas por los sindicatos, Candido Mendez de UGT ha indicado su "absoluta predisposición" en la búsqueda de un gran acuerdo por la “cohesión social” y desde CCOO se habla de voluntad para la “concertación”.
Pero cuando desde las direcciones de UGT y CCOO se nos habla de “cohesión social” y “concertación”, sabemos realmente de lo que se nos habla.
Si un sindicato ingresa mil euros de cuotas de afiliados y genera un gasto de dos mil para cubrir la
gestión del mismo (locales, empleados, gastos corrientes, etc) los cuales se cubren a través de subvenciones directas e indirectas (cursos, fundaciones) difícilmente puede decirse que este en condiciones de negociar con el estado y la patronal desde una posición de no dependencia institucional.
UGT y CCOO por desgracia están en esta situación y por lo tanto sus políticas están condicionadas con respecto al estado. Por ello sus posiciones son a nivel de organización, antes o después de resignación, renuncia y sumisión.
Pero a su vez son organizaciones inteligentes y sabrán mantener un discurso “progresista” para intentar poder seguir engañando a sus bases.
Puede incluso que al igual que lo hicieron con el PSOE no lleguen a acuerdos en un primer momento, nos vendan humo a través de una posible huelga general cuyo único fin sea el mostrar una imagen falsa, tras la cual se esconderá la claudicación y la desmovilización social, vendrá el decretazo del gobierno y a seguir dependiendo del estado.
Pero cuidado, porque si el PP logra que exista un convenio nacional que regule las bases de los intereses generales y posteriormente que las empresas fijen sus propios convenios en aras de mayor flexibilidad puede que claro que dejemos de estar como estamos, pues la organizaciones sindicales perderán poder desde la centralidad y se ganara desde los comités y las secciones sindicales de empresas y fabricas donde la “cúpula” de la organización tendrá menor poder de manipulación.
Las personas que dependen de un sueldo tienen medio a perder su trabajo, y de ello se valen empresarios y mercaderes, pero también están hartos de perder poder adquisitivo, de difícilmente llegar a fin de mes y si siguen así las cosas un día la balanza del miedo y la resignación puede que se desequilibre y las gentes ante la precariedad y la miseria opten o puedan despertar.
Cuando en las manifestaciones se grita “CCOO y UGT sindicatos del poder” y se les llama vendidos, no me siento a gusto. No, porque no sean ciertas dichas consignas, que obviamente lo son, sino porque considero que nos cierran la posibilidad de llegar en gran medida a las bases de esas organizaciones.
A quien le gusta que le digan eres un “idiota” compartes tu vida con “gentuza” que te engaña y te explota y además eres tan ingenuo, por utilizar un termino benevolente, que crees que son buena gente, pues pienso que a pocas personas. Y si te dicen eso puede que las reacciones sean defensivas en vez de reflexivas.
Hemos de ganarnos a los compañeros y compañeras de CCOO y UGT en los tajos, sudando juntos en el trabajo cotidiano mientras intentan alienarnos, hablando antes, durante y después del curro, en las asamblea de fabrica y empresa y no desde el desprecio por su falta de “combatividad” y su “falta de conciencia”. La combatividad y la conciencia se construye desde el dialogo en la base, desde la empatia (entendida como pretension de ponerse en el lugar del otro sin perder la propia identidad, sin juicios morales e intentando conectar con la otra persona) , y se consolida en la lucha codo a codo.
Tenemos que ser mas inteligentes que patronos, direcciones de sindicatos y gobiernos, pues nos jugamos mucho, mas de lo que la mayoría piensa. Actualmente ya no es la conquista de una vida digna o un sueldo digno, tras todo esto por desgracia ya esta en juego el futuro de nuestros hijos e hijas y esta lucha es solamente una de las muchas que tenemos que emprender para que tengan posibilidades no ya de un futuro mejor, sino simplemente de que tengan futuro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario